miércoles, 10 de julio de 2013

D.E.P.

Pretty Girl o Idleness - William McGregor Paxton
'Pretty Girl' o 'Idleness'
de William McGregor Paxton

Este relato participa en la convocatoria juevera 'Historias detrás de las pinceladas' cuya anfitriona de esta semana es mi amiga Moni. Si queréis saber algo más sobre la convocatoria y leer más relatos jueveros, visitad la entrada dedicada al respecto en el blog de Neogéminis. Las normas para participar podéis leerlas aquí.



   Nuestras familias nunca se habían llevado bien, por así decirlo. Por eso, cuando me anunciaron que ella y sus padres se había presentado en casa para felicitarnos por nuestro reciente enlace, no di crédito, al menos hasta que llegué al salón y la divisé sentada en el sillón de terciopelo marrón, esbozando una media sonrisa.
   Para la ocasión, se había enfundado un sedoso vestido gris, lo cual no dejaba de ser paradójico. Adela odiaba el gris. Nunca jamás de los jamases había tenido el gusto de verla lucir ese color, ni en el más mínimo detalle.
   - No entiendo tu manía con el gris –me atreví a reprocharle en una ocasión.
   - Pero qué color tan triste –refunfuñó ella-. Infinitamente más triste que el negro. Es más, creo que los enlutados deberían vestir de gris. No creo que haya un color en el mundo más triste que ese. Es como esa estúpida fijación tan femenina con las flores cortadas; pocas cosas hay más muertas que una flor cortada.
   - ¿Sabes lo que es triste? –repliqué-. Ver a los otros muchachos comprando bonitas flores para sus novias en la tienda de enfrente y pasar de largo. En una ocasión, la dependienta me invitó a traerte un ramillete de violetas. Si vieras la cara que puso cuando le dije que a mi novia no le gustaban las flores…
   - ¿Y qué cara puso?
   - Pues de incredulidad. ¿De qué si no?
   - Si te parece bien –accedió al cabo de unos segundos, después de rumiar mi queja-, cuando esté muerta, te dejaré que lleves unas bonitas flores cortadas a mi tumba de vez en cuando, mejor si son de tu jardín. Me gustan los jazmines y esas campanillas azules que crecen junto a la fuente.
   - Estás muy guapa con ese vestido –la aduló mi esposa dejándole caer un beso en la mejilla- y esas flores en el pelo te sientan muy bien.
   - Gracias, querida –contestó Adela aproximándose a mí, siguiendo la inercia del ritual de besos.
   El corazón me latía en los oídos, en las sienes, en la garganta, como si, hecho añicos, sus pedazos circulasen palpitando por todo mi organismo. Me besó en la mejilla derecha y el embriagador aroma de los jazmines con los que se había adornado el recogido se me anudó en la garganta.
   - Dile a tu pobre corazón que lo acompaño en el sentimiento –me susurró al oído.
   - Adela, ¿me ayudarías a preparar una jarrita de té helado? –le solicitó mi esposa, conocedora de su afición a preparar refrigerios, cócteles y otros bebedizos.
   - Claro, querida. Será un placer.
   Juntas se alejaron tomadas del brazo y, a pesar de la áurea y angelical belleza de Sara, yo no podía dejar de contemplar la vulgaridad de las curvas de Adela, contorneándose bajo la sedosa delicadeza de la mortaja que yo mismo le había abrochado.

Texto con todos los derechos reservados ©

20 comentarios:

  1. Querida Auxi, me alegra que hayas decidido sumarte a nuestra convocatoria juevera!...ha sido una muy grata sorpresa. Además, con este relato tan bien nacido de una pintura sumamente expresiva como la que nos traes, haces gala de tu imaginación y tu gracia creativa.El rostro de esta mujer observando con suficiencia lo que parece querer poseer -o lamenta haber perdido- resulta una perla perfecta para la historia que nos narras...parecería que el pintor la conocía muy bien! jejeje
    Un abrazo fuerte y gracias por participar!
    =)

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    1. Gracias a ti, Moni querida, por alimentar a mis musas y, por extensión, gracias a todos los jueveros por vuestra hospitalidad. Voy a tener que a probar más a menudo esto de escribir a partir de una imagen. Ha sido una experiencia muy gratificante.

      Besotes grandes.

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  2. Se pone el vello de punta con la frase final, que es definitiva, una mortaja ¡vaya!

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    1. Muchas gracias, Tracy. Aunque los expertos aseguran que la balanza entre el contenido y la forma de una historia debe estar equilibrada, yo siempre la dejo caer unos gramos hacia el platillo de la forma; no puedo evitarlo; pienso que la escritura debe ser bella. Por eso me halaga que hayas sentido ese pellizco, esa terrible 'mortaja' que subraya la presencia de la muerte a través del luto vestido gris, las flores destinadas a marchitarse, el pésame...

      Un abrazo grande.

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  3. Te ha inspirado una preciosa historia este cuadro. Siempre he dicho que las pinturas son una excelente fuente de inspiración para realizar relatos, y en tu caso está claro que ha sido así. Un relato que tiene un punto onírico que le hace tocar la melancolía.
    Un abrazo

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    1. Gracias, Carmen. De todos los ejercicios creativos imaginables, el de contar un relato a partir de una imagen es nuevo para mi; y ha sido una experiencia tan gratificante que creo que seguiré explotándolo.

      Si analizaramos el retrato más de cerca, podríamos apreciar que el color del sillón es, efectivamente, marrón... No alcanzo a ver su textura, pero es aparentemente cálida. La modelo lleva campanilas y jazmines en el pelo. Y ese gesto triste pero autosuficiente fue el que dio espíritu a la historia...

      La llamé Adela en honor de un personaje secundario de uno de mis relatos, una solterona empedernida de la que no tenía más datos aparte de su soltería... hasta ahora... Ahora conozco mucho mejor a la lejana Adela...

      Abrazos grandes para ti también.

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  4. Me parece genial la historia que has creado a partir del cuadro, me ha encantado. Espero leerte más.

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    1. Gracias, Charo. Intentaré por todos los medios no fallar el próximo jueves.
      Un abrazo

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  5. Auxi me alegra que te hayas unido a los jueveros, fue un verdadero placer leerte, tu historia es magnífica y tiene un final mejor aún.
    Un perfecto engarce entre la pintura y tu texto.
    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, Sindel. He de reconocer que últimamente tengo a las musas rondándome. Habrá que aprovechar su prensecia en la zona. ;)
      Un abrazo para ti también.

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  6. Bienvenida Auxi a este grupo de amigos, he disfrutado mucho con tu texto, desde ese comienzo que engancha hasta la última frase que remata. Desde luego un placer.
    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, San. Muchas gracias a todos por vuestros halagos.
      Un abrazo grande.

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  7. Es un relato a caballo entre inquietante y estremecedor. De alguna manera parece que él, en cualquier momento, dejará su vida para escaparse con Adela y olvidarse de la opción que tomó al casarse con la mujer que él nombra como esposa. Pero está claro, que para él, Adela está muerta en su corazón y ya no queda más que recuerdos y sensaciones. Me gustó mucho, escribes muy bien, de veras :))

    un abrazo

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    1. Me gustan los relatos inquietantes. Es como si algo en mi mecanismo interno me llevase siempre por esos derroteros, sin importar cómo comience la historia. A veces, lo hago a sabiendas; el resto de la veces, de madera inconsciente y natural. A veces, esas historias acaban bien, aunque no es lo usual. Muchas veces, me gusta dejar la puerta abierta, para que cada cual le ponga el final que desee; aunque hay lectores que comparten conmigo la pereza de buscar el final adecuado y sé que les causo graves enojos por ello...

      Pero ya está bien de hablar de mi misma...

      Quiero que sepas que lo de que escribo muy bien me ha llegado a alma. De todos los arrumacos que pueda recibir mi vanidoso yo escritor es éste tuyo el que más me alimenta. Así que muchas y sinceras gracias.

      Un gran abrazo.

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  8. Querida Auxi, me han comentado algunos jueveros que han tenido problemas para comentarte. Intentarán más tarde. Me pidieron que te avise -puntualmente, Cecy.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Gracias, guapa. Creo que el problema está en el navegador. Parece que Chrome da problemas con las nuevas plantillas de Blogger, cuando curiosamente ambas plataformas son de Google... Voy a recuperar mi vieja plantilla, a ver que tal... Todo sea por los jueveros ;)

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  9. Esto se pone muuuuuy interesante!!!

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  10. Gran y sombría historia. Si Adela es la mujer del retrato, merecía que el protagonista se jugara por ella.

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  11. Jajaja. Hola, Alson. La verdad es que este relato bien podría ser el principio de algo o tabién el fin. Es como una pieza perdida de un rompecabezas. Supongo que eso la hace más interesante aún. Gracias. Y un abrazo.

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  12. Hola, Demiurgo. Incluso yo siento curiosidad y me pregunto por qué nuestro protagonista acabó casado con la hermosa y angelical Sara. ¿Qué hay detrás? Adela y él ya se conocían; incluso fueron novios de muchachos. ¿Acaso la enemistad de sus familias acabó de separarlos?

    A veces mis personajes no me lo cuentan todo y a mi, que peco de discreta, me avergüenza preguntarles...

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Te doy la bienvenida a mis mares.
Muchas gracias por verter en ellos tus palabras.