jueves, 27 de marzo de 2014

Pueden ustedes llamarme loca

Este jueves, Alberto se estrena como anfitrión, poniéndonos alas y echándonos a volar... 

Nada más leer la invitación, subí a toda prisa al desván en busca de un disfraz adecuado para ocasión tan señalada. ¿Quizá la nocturna lechuza? La noche es tan inspiradora, tan enigmática. ¿Y el águila? Elegante, majestuosa. ¿O el colibrí? Atronador, mágico, vital... Todo en vano; el yodo y el salitre de mi sangre ya habían elegido por mí mucho antes de aceptar el reto: esa ave estúpida, fea, oportunista y con fama de chiflada que responde al nombre de gaviota... 

Si les apetece unirse al planeo, pueden revolotear con nosotros Letra a Letra...



Pueden ustedes llamarme loca.
A cambio
serán de mi propiedad
las afiladas aristas de las escolleras.

Me adjudico
la sal
que sordamente trepa
por las moléculas de oxígeno.

Mía será la plata
que parpadea en las rizadas olas
y la áurea alfombra que el sol despliega
para partir rodando sobre el horizonte.

Me quedo
la verticalidad de los riscos,
donde los corceles de Poseidón pulverizan
su desbocada locura.

Míos serán los bolardos,
las antenas, las azoteas, 
las torres, los miradores,
las veletas, los pretiles.

Les usurpo
la lentitud que olvidan en los resquicios
de sus prisas cotidianas,
allá donde el mar ya no es mar, sino poesía.

Mío será el confín en el que sus posesiones se diluyen.
Allá residiré, sin televisores, sin corsés, sin etiquetas.
Sin embargo, si así les place, 
pueden ustedes llamarme loca.




Gaviota sobre el pretil de la Catedral
Fotografía tomada en Barcelona, el 17 de marzo de 2014
 

Texto e imagen con todos los derechos reservados ©

16 comentarios:

  1. ¿por qué catalogarla de estúpida y fea, pobrecita? jejeje...como siempre, tu estilo al hilvanas letras e imágenes nos seduce desde el inicio del texto hasta su conclusión.
    "Les usurpo
    la lentitud que olvidan en los resquicios
    de sus prisas cotidianas,"...me encantó ese párrafo!

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    1. Con ese desvaída combinación de blancos y grises y con esa anatomía desgarbada, quizá no sea el ave más bella del mundo. Pero yo, si fuese pájaro, sería gaviota y mandaría al diablo a todo aquel que me acusara de loca o de estúpida.

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  2. Poseidón incansable, vuelos eternos : ) saludos

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    1. Siempre Poseidón, señor del mar desde las orillas a las hondas llanuras abisales

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  3. Bendita locura que la hace poseer, hacer suya la linea del cielo, los riscos y cortados, los palos mayores de los barcos, la espuma de las olas, incluso la arena de las playas en las horas del alba y del atardecer, antes y después de que los humanos le hayamos usurpado sus dominios por unas horas. Me gustan las gaviotas y he tenido ocasión de pasar cerca de sus nidos en los acantilados de Sierra Gelada paraje natural entre Benidorm y la Playa del Albir, en la provincia de Alicante.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Me gusta bajar a la playa por la mañana temprano, cuando la huella de las gaviotas aún están marcadas en la arena fría y, ajenas a los más madrugadores, contemplan el mar correteando sobre el rompiente... ¡Qué envidia me dan!

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  4. Una loca linda, tienen la magia de ese planeo que nos pierde la vista cuando la vemos.

    Un abrazo :)

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    1. ¡Qué verdad! ¡Pasan planeando con indolencia y te roban la atención! ¡Se quedan con tu mirada hasta que se alejan!

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  5. Pobres animales, los de la playa cercana a nosotros, por la escasez de pescado y la abundancia de pan que les dan los domingueros, las pobres ya se van a comer a las basuras del interior; se ven gaviotas a kilómetros mar afuera...

    Lo cierto es que impresionan cuando se las ve de cerca, son enormes y belicosas si tienen un mal día. De tener algo de sangre gaviotil, entre loca y el mal genio que tengo, jajajaja!

    Un abrazo, compañera.

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    1. Es una gran y dolorosa verdad. Me da mucha pena ver a las gaviotas que se mudan al interior y se sustentan en los montones de desperdicios y escombreras.

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  6. Me encanta ver a las gaviotas posándose en las rocas, revoloteando en la rambla, llevando en su gritería muchas veces, el anuncio de la tormenta. En mis costas es muy común verlas, se pasean muy orondas sin temor a la gente que cerca anda. Tus letras, una belleza y esa imagen cerrando tu escrito, me ha encantado... jejeje! no creo que sea ni estúpida ni fea! aunque se tiene un concepto de ese estilo acerca de ellas "eres como la gaviota, cuanto más grande más idiota" -se suele decir. Deber ser por una cuestión de rima imagino! :)
    Besos al vuelo!
    Gaby*

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    1. Aquí decimos 'como la gaviota, cuanto más vieja, más loca'... No creo que la gaviota sea idiota, ni loca, ni fea; a lo sumo, un tanto desgarbada. La idiotez es una cualidad más bien humana; seguro que hay más humanos idiotas que gaviotas idiotas, sólo que la envidia es muy mala consejrera ;)

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  7. Nunca había asociado gaviota con el asunto de patinar de embrague, o picar biela, como quien dice. A mi me parecen aves hermosas y, como opinan más arriba, de trabajoso desayuno según se van poniendo los mares de sucios y contaminados. Con todo y regresando al texto, el poema es francamente sonoro, muy descriptivo.

    Un besazo!!!

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    1. En estas costas, nuestras gaviotas aún perviven como sus ancestros y apenas son visibles los efectos de la contaminación marina. Pero cierto es que cada vez es más complicado vivir del mar, cada vez más sucio y menos habitado... Y luego las locas son ellas, en vez de nosotros...

      Ahí sigo con mi tic adjetivo... ;)

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  8. Pues yo quiero estar tan loca como vos!!! Me ofrezco a acompañarte en tu vuelo maravilloso.
    Un beso.

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  9. Muchas gracias por participar Auxi! Sin duda las gaviotas sabrán agradecer que te hayas acordado de ellas ;-)

    Un abrazo.

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Te doy la bienvenida a mis mares.
Muchas gracias por verter en ellos tus palabras.