viernes, 1 de junio de 2012

En la quietud de la noche

imagen para la convocatoria 'La Quietud de la Noche'
Convocatoria 'En la Quietud de la Noche'

[] Cristina se sobresaltó. De nuevo aquel ruido en la quietud nocturna cercenaba la débil crisálida en la que Morfeo pretendía envolverla al filo de cada madrugada. Aguzó el oído. La habitación de su madre parecía tranquila; ningún sonido ni ninguna luz provenían ahora del otro lado del pasillo.

- ¡Mamá! -gritó- ¡Mamá! ¿Estás bien?

Silencio. No le era extraño despertar en medio de la noche creyendo que su madre golpeaba con el bastón el delgado tabique que las separaba, exigiendo su ayuda, para descubrirla en la cama un minuto más tarde, durmiendo a pierna suelta. Los sonidos nocturnos solían traicionarla. No en vano, a aquellas horas intempestivas, los ruidos de los gatos o del camión de la basura se asemejaban extrañamente a los bastonazos en la pared.

Cristina alargó el brazo hasta el despertador y lo giró hacia ella; marcaba la tres menos cuarto de la madrugada. Pensó que quizá debiera ir a mirar, por si las moscas. Entonces, al retirar la mano del reloj, golpeó el frasco que descansaba junto a él, haciéndolo caer al piso. En su interior debía haber como una treintena de somníferos. Cristina nunca se había atrevido a estrenarlos; se había limitado a colocarlos sobre la mesita de noche para, de vez en cuando, hacerlos rodar por accidente dentro del envase, levantando ese extraño tintineo plástico. Sin embargo, esta vez su rodar por el suelo sonó hueco.

La memoria de Cristina la hizo retroceder entonces en el tiempo, hasta la semana anterior, en la noche en la que la tiranía de su madre la llevó a la locura y a romper el precinto del tarro para verter todo el diazepam que contenía en la olla de la sopa.

Una cascada de imágenes la trajo de vuelta a la realidad. La madre muerta, el velatorio, el entierro, el tonificante silencio que quedó después y las cuarenta y ocho horas de sueño que le siguieron... Jamás en su vida había dormido así, tan profunda y desinhibidamente.

Cristina se removió en el lecho. El alumbrado de la ciudad se adentraba en el dormitorio lamiendo la habitación, rescatando de la penumbra las aristas del mobiliario. Fuera, algún noctámbulo intentaba poner en marcha su motocicleta, aunque sin mucha fortuna. Sin embargo, en la casa, vacía y oscura, el silencio era tan espeso que se podía medir con un picnómetro; si bien, para Cristina ese peso extra era como haberse levantado de madrugada para echar una manta más a la cama en una noche de frío.

Cristina cerró los ojos e inspiró lentamente hasta llenar los pulmones al máximo de su capacidad. Después contuvo la respiración, paladeando el vacío, hasta que un chasquido interrumpió la calma, llenando de luz el pasillo de los dormitorios.

Este es un relato juevero.
Puedes leer otras (in)quietudes nocturnas en el blog anfitrión, que esta semana es el de Neogémenis.

Texto con todos los derechos reservados ©

25 comentarios:

  1. Se me ocurre que esta pobre no va a poder pegar un ojo de aquí en mas...nada bueno puede surgir después de semejante barbarie...asesinar a la madre no es algo que se pueda hacer así como así, sin culpas, miedos y consecuencias...
    Muchas gracias Auxi por haberte sumado a nuestra convocatoria. Sabés que sigue ne pie la invitación para las próximas!

    Un abrazo.

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    1. Eso me temo yo... Que lo del imsomnio a Cristina le va a resultar un problemilla a resolver a largo plazo, en el mejor de los casos...

      ¡Gracias a ti y a todos los jueveros por esta iniciativa¡ ¡Me encanta la idea que estáis alimentando!

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  2. Será interesante saber que final les pone mis visitantes a esta historia con un final tan abierto... ¿Qué hay detrás de la luz del pasillo? ¿Un fantasma o un sueño? ¿Asesinó Cristina a su madre o sólo soñó que la asesinaba?

    Por ahora, 1 punto para el final fantasmal ;)

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  3. Auxi pienso que el fantasma de su madre la perseguirá mientras viva y que el diazepan que hasta que le sirvió para asesinar a su madre había sido un elemento decorativo, va a estar presente en su dieta diaria para el resto de sus días. Pienso que es la respuesta más adecuada para esa luz de pasillo que se enciende.
    Bienvenida a esta reunión semanal de amigos.
    Un abrazo.

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  4. Se me ocurre que hay un fantasma: el de la propia culpa. Suelen ser los más despiadados!

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  5. Hola, Auxi, la rezagada. Esa quietud de la noche se te ha ido a tí al trhiller sicológico. Original propuesta puy bien contada y con un final sorpresivo. Muy buen ralato. Besos.

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    1. Sí, me gustan las historias con finales sorprendentes, sobre todo cuando éstas tienen que ver con el misterio, el miedo... Tuve que dar varias vueltas a mi cabeza hasta que di con la fórmula que buscaba, aunque desconocía si el resultado en mis visitantes sería el que pretendía... Así que mil gracias por confirarme tu sorpresa. Besos.

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  6. Hola Auxi, bienvenida.
    El relato está bien así, no te preocupes. El final es como tu dices, diferente para cada cual. Lo importante es el contexto que lleva a él. La historia es original y está muy bien narrada y el final es perfecto.
    Yo, lógicamente me reservo mi final, aunque prefiera disfrutar de la incógnita.
    Besos

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    1. Sí, a mi también me gusta paladear las incógnitas, por mucho que en Matemáticas insistieran en despejarlas todas... Estos matemáticos están locos... Mil gracias por tus amables palabras.

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  7. Cualquiera Auxi concilia el sueño tras algo así, la desesperación le puedo, pero de qué maneera tan espantosa. Un relato magnífico y aterrador a la vez. Felicidades.
    Un abrazo y bienvenida a los jueves.

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  8. Me parece que esos ruidos los provoca su conciencia o alguien que viene en busca de ajustar cuentas.
    Excelente relato, lleno de sensaciones oscuras y en un punto desesperantes.
    Las decisiones tomada durante la noche son las peores, dicen que todo se ve más claro cuando amanece el día.
    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias! No suelo escribir relatos tan oscuros! Pero creo que tendré que repetir la aventura! :D

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  9. a los buenos días...
    tiene tu texto el brochazo justo de la intriga, del miedo, si tú quieres...tiene tu texto los esbozos para alargarlo hasta donde quieras...tu texto, por estar así de comprimido, siendo un tema el que muestra, de misterio, posee esa calidad de la palabra justa...
    pero, sin duda lo veo como para desarrollarlo más, como para entretenerse con él escribiendo...
    en cuanto al final que dices que propongamos...uy, silencio por parte de este escribiente...no puedo dar solución a eso, por que... ESTOY MEDIO DORMIDO Y EL CEREBRO BAJO MÍNIMOS...
    bienvenida, auxi...
    medio beso.

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    1. No me tientes a alargar los relatos... Ya soy bastante propensa a alargar los textos que escribo... Podría acabar convirtiéndose en una novela de 500 páginas... ;)

      Me gusta eso de "la palabra justa", uno de mis dones más ansiados y buscados.

      Besotes!

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  10. Un gran cuento de estilo muy gótico Auxi. Y como bien preguntas, el final queda muy abierto a varias suposiciones. También podría ocurrir que todo lo que cuenta es producto de los sueños por sus ansias de ser libre, pero que es algo que nunca conseguirá. Después de la luz escuchará el golpe del bastón.

    Un abrazo

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    1. Gracias, José! Cierto es lo que propones... ¿Quién dice que Cristina simplemente no soñaba?

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  11. Supongo que alguien que comete un acto así pierde el sueño o con lo que nos cuentas el gusto al mismo...
    Sobre que final... jaja, la madre que viene con el bastón para golpearle la conciencia...
    Bienvenida, me gustó el relato y este final abierto que deja volar la imaginación.
    Besos!!

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    1. Jejeje! Ocurrente! Muchas gracias por arrancarme la sonrisa!

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  12. Una pesadilla, un sueño donde los ruidos se introducen produciendo distorsión en la ensoñación, y una madre que no se sabe si realmente es producto de todas esas pastillas, quizás la historia sea al revés y ella no puede equilibrarse en tiempo y espacio.
    Un buen cuento para la imaginación.

    Un abrazo.

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  13. Gracias, Cecy! Un buen cuento para la imaginación... Eso me gusta!

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  14. Como siempre...de aplauso.Impecable, el hilo narrativo.Profuso en detalles que, de alguna manera,situa al lector.El final....ay , el final...para mi que es todo una especie de alucinación.


    Besossssssssssssss

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  15. Hola, ola de mar..
    definitivamente las dos causas de insomnio más graves son por hambre y por culpa...
    No sabía que te habías unido al club ( yo no me animo ).Un beso
    del
    Aire

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    1. Más bien lo intento, mi querida Ches... He de decir que no me está saliendo muy bien... :S

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Te doy la bienvenida a mis mares.
Muchas gracias por verter en ellos tus palabras.