viernes, 5 de mayo de 2006

Ecuaciones y metafísica

Las ecuaciones no son lo mío.
Siempre cateé las Matemáticas.

Tampoco llegué a congeniar con la tabla periódica.

Y jamás pude recitar de carrerilla las leyes de Newton.

Aunque eso nunca me hizo perder el respeto por la ley de la gravedad,
por el cálculo lógico,
por la ecuación de la física teórica.

De hecho, quizá me sea más fácil faltarle el respeto a Dios
(Siempre he odiado las ¿inofensivas? directrices)
que a Einstein.

No sé hasta qué punto
la hermosa perfección numérica
contradice
ese informe misticismo paralelo
en el que buceo,
hecho
de hadas y musas,
de palabras cardiacas,
de poemas segregados por las glándulas del alma.

Todavía
mido filósofos,
busco mitos,
sopeso ecuaciones con cara de póquer.
Y al cabo de los años
A sigue siendo A
y las eternas preguntas siguen siendo eternas.
(supongo que es ahí donde reside la belleza de lo lejano)

Inspiración - Bouguereau
"Inspiración" de Bouguereau

Texto con todos los derechos reservados ©

6 comentarios:

  1. ¿te cuento un secreto?

    nunca, pero nunca, nunca, llegue a aprenderme todas las tablas de multiplicar, y aun hoy en dia tengo que usar los dedos para hacer sumas de números de varias cifras.

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  2. jajaja. pues yo también cojeo del mismo pie. siempre he sido "de letras"...

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  3. bueno, pero lo mio es mas grave. Siempre he sido de ciencias. Y soy ingeniero... glubs

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  4. La metafísica y la física cuántica son como mujeres hermosas que miran de lejos... Espero llegar a saberlas.

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Te doy la bienvenida a mis mares.
Muchas gracias por verter en ellos tus palabras.