Ir al contenido principal

Aráñame

Este jueves jugamos con el significado de las palabras buscando el doble sentidoMás juegos de palabras aquí mismo.



Pensé que era feliz, hasta el mismo día en que mi lepidóptero corazón acabó enmarañado en tus redes.

Ahora, desde la mullida yacija en que me acunas, miro las telarañas y envidio tus arácnidos ademanes.

Aráñame el alma te pido. Enrédame en la seda de tu trampa vital. Aráñame las heridas. Inyéctame ese veneno que destilaste en lo más celeste del infierno. Aráñame la memoria. Extírpame la subsistencia, con todos sus tiempos y sus espacios vacíos sin ti, hasta dejarla viva. Tú hila, ovilla, zurce, cose, teje, entela... Pero, eso sí, luego ven y aráñame.

Imagen creada con IA ©

Comentarios

  1. Que enmarañado micro relato. Muy creativas tus palabras con esta palabra. Me gustó muchísimo la forma que lo describes con sensualidad.
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Muy bueno, Auxi!! Le has dado sensualidad a ese “aráñame” y buen doble sentido.
    Precioso!!!
    Cariños….

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguramente, explicar lo que pretendía sería más extenso que el propio texto... Tan condensado me quedó todo el doble sentido... Muchas gracias, Oriana.

      Eliminar
  3. ¿Quien atrapa a quien, en el texto y en la pintura?

    ResponderEliminar
  4. Muy bien hilvanado el texto con todos esos significados de arañar, con su tela, su tejido, su ovillo, etc.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias, Carmen! Por cierto, Muy al hilo ese hilván... ;)
      Besotes

      Eliminar
  5. Ayy, pupa, me has recordado los gatos en celo. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Jejeje! ¡Un poco de pupa es inevitable cuando nos entregamos hasta este punto!

      Eliminar
  6. Pues me has dejado sin palabras! el texto tiene una sensualidad y una fuerza increíble! Está genial!
    Un beso

    ResponderEliminar
  7. Araña el gato la tela de la araña
    de disgusto la araña pica al gato
    y este de un salto trepa a la araña...
    Araña, araña, araña,
    miren que hay que darse maña...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Qué lujo de réplica! ¡Con rima incluida! ¡Me quito el sombrero!

      Eliminar
  8. ¡Wow! Qué razón llevas Auxi, la originalidad que han logrado es excelente. Tu texto es una maravilla amiga, lamento no haber ni arañado la propuesta pero bueno, me enredo en la creatividad que cada uno ofrece.
    Te felicito por la iniciativa!
    Besos!
    Gaby*

    ResponderEliminar
  9. Menos mal que me gustan las arañas, sino todavía me estaría rascando por todo el cuerpo.
    Buen texto, muy consecuente y elaborado.
    Besos

    ResponderEliminar
  10. Madremáaaaaaaaaaaa!!! lo has dejado para el final, y yo también, y el final hasido de traca.¡¡¡Arañameeeeee!!!!

    ResponderEliminar
  11. Como decimos acá y por allí nos miran con cara rara... "¡ qué barbaro!.... has estado genial: con la propuesta, con tu entrada y con tu broche final.

    (además me llevo unas cuantas palabras nuevas e interesantes!!!)

    besos

    ResponderEliminar
  12. Originalísimo. Me encantan las figuras que has empleado para esta metáfora, mariposa y araña.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Juan Carlos... Anota una más: la mariposa en la mitología clásica, la mariposa representa el alma. Por eso Psiqué, personificación del alma, se representa como una ninfa con alas de mariposa. En pintura, a menudo aparecen mariposas alrededor de personajes moribundos o que viajan al Inframundo en cuadros de temática mitológica...

      Eliminar

Publicar un comentario

Te doy la bienvenida a mis mares.
Muchas gracias por verter en ellos tus palabras.

Entradas populares de este blog

Convocatoria del 16 de enero | Este jueves, yo pongo el principio

«Denys, que vivía principalmente a través del oído, prefería escuchar un cuento a leerlo; cuando llegaba a la granja me preguntaba: ¿Tienes algún cuento?» Memorias de África, de Isak Dinesen. Todos sabemos que Karen Blixen tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong, y que Meryl Streep la encarnó exquisitamente en 'Memorias de África' como una contadora de cuentos nata, una moderna Sherezade que cautivó con sus historias al cazador y devorador de libros Denys Hatton . En el transcurso de la película, hay un momento en el que Denys solicita a Karen su primer cuento....'Cuando cuento historias a mis sobrinas en casa -lo reta la anfitriona-, una de ellas tiene que proveer la primera frase'... En esta convocatoria, os invito a emular a Karen . Para ello, he preparado una fiesta muy especial. En el salón de actos os esperan 35 Denys ansiosos por incitar a vuestras musas... Cada uno de ellos porta un número. ¿Recuerdan el número que han elegido? Pa...

Este jueves, un relato: El enterrador

Este jueves vamos de visita turística por los cementerios en compañía de Charo, nuestra anfitriona, y de Mario, ideador de esta deliciosa maldad... Más itinerarios en casa de Charo . La cafetera humeaba sobre el fuego y el olor a pan tostado avanzaba reptando ya por las paredes y el techo de la cocina. Quedaba al menos dos horas para que amaneciese, pero Martino estaba a punto de acabar su día; no en vano, llevaba años distribuyendo su rutina con el paso cambiado, mezclando los días con las noches y el insomnio con las siestas a deshoras. El golpeteo de unos nudillos en la puerta trasera interrumpió sus pesamientos y sus quehaceres. 'Ahí está el pájaro de mal agüero' refunfuñó retirando los manjares de la candela, por temor a que se requemasen a causa de la burocracia. - Buenas noches, Martino -lo saludó el pájaro de mal agüero cuando le abrió la puerta, mientras rebuscaba con ahínco entre el papeleo. - ¿Hay trabajo esta noche? - Siempre hay trabajo por la noche, Mart...

Este jueves, bailo con las musas

Este jueves, los jueveros tenemos una cita a ciegas con 35 ilustres musas. En mi mesa, Isabel Allende y sus 'Cuentos de Eva Luna'...  'Te quitabas la faja de la cintura -relata la historia-, te arrancabas las sandalias, tirabas a un rincón tu amplia falda, de algodón, me parece, y te soltabas el nudo que te retenía el pelo en una cola'… Lo leo y releo y en mi cabeza brotan algunas palabras: hogar, desinhibición, desnudez, llegada; sin duda, h ay una libertad tan cotidiana en estas dos sencillas frases que no he tardado en extrapolar a mi propia cotidianidad. Más encuentros, una planta más abajo, aquí mismo. La frialdad del suelo me besa los pies y la artificialidad del mundo se diluye en el aire. El corazón hace sonar los tambores; toca una canción antigua, tan antigua como el mundo, hecha de barro y hollín. En su ensordecedor silencio, los duendes se desperezan; huyen de sus escondrijos excavados en los confines del alma.  La friald...