Este jueves estamos perdidos en la noche...
Más nocturnos en casa de Cecy...
A duras penas atinó a capturar el móvil y las llaves de la mesilla antes de salir corriendo y cruzar a toda velocidad la casa hasta el descansillo. Allí se detuvo y aguzó el oído. En la caja torácica, su corazón brincaba como una bestia acorralada. El viento silbaba en las rendijas. Todo lo demás era silencio. De repente, se sintió ridícula y aquello le hizo toser una risa que no tardó en disiparse en el aire, tan pronto como el crujido regresó a la escalera, descendiendo con parsimonia, deletreando uno a uno cada escalón.
Abrumada por el miedo, retrocedió un paso y, presa de las leyes de la física, rodó las escaleras con gran estruendo hasta la planta baja, donde quedó desparramada de bruces. En medio de la sala, el móvil desmembrado y, unos metros más allá, la puerta, abierta de par en par. A través de ella podía contemplar el bosque nocturno, con sus bestias de cuento y sus negras y desvencijadas hayas que, entre las ramas peladas, permitían al plenilunio espolvorear el sendero con su resplandor.
Al amparo de la generosa luna llena, ni el bosque ni la noche parecían tan amenazadores ni el auto tan lejano. Se sonrió. Sin embargo, antes siquiera de ver germinar aquel inesperado arrojo, una mano emergió de las sombras regresando con gran estruendo la hoja de la puerta a su lugar bajo el dintel, engulléndola en la más fría y afilada oscuridad.
'Me perdí en la noche' de Gaby
Más nocturnos en casa de Cecy...
A duras penas atinó a capturar el móvil y las llaves de la mesilla antes de salir corriendo y cruzar a toda velocidad la casa hasta el descansillo. Allí se detuvo y aguzó el oído. En la caja torácica, su corazón brincaba como una bestia acorralada. El viento silbaba en las rendijas. Todo lo demás era silencio. De repente, se sintió ridícula y aquello le hizo toser una risa que no tardó en disiparse en el aire, tan pronto como el crujido regresó a la escalera, descendiendo con parsimonia, deletreando uno a uno cada escalón.
Abrumada por el miedo, retrocedió un paso y, presa de las leyes de la física, rodó las escaleras con gran estruendo hasta la planta baja, donde quedó desparramada de bruces. En medio de la sala, el móvil desmembrado y, unos metros más allá, la puerta, abierta de par en par. A través de ella podía contemplar el bosque nocturno, con sus bestias de cuento y sus negras y desvencijadas hayas que, entre las ramas peladas, permitían al plenilunio espolvorear el sendero con su resplandor.
Al amparo de la generosa luna llena, ni el bosque ni la noche parecían tan amenazadores ni el auto tan lejano. Se sonrió. Sin embargo, antes siquiera de ver germinar aquel inesperado arrojo, una mano emergió de las sombras regresando con gran estruendo la hoja de la puerta a su lugar bajo el dintel, engulléndola en la más fría y afilada oscuridad.
'Me perdí en la noche' de Gaby
Wow! Su menta y la oscuridad, la hicieron revivir todos los cuentos de bosques y bestias. Cuando creyó zafar... y bue, tras esa mano nos dejo en la mas absoluta oscuridad...
ResponderEliminarVoy a pensar que se fue a mirar la tele, jajaa
Buen texto te hace sentir la incertidumbre que provoca el miedo.
Gracias Auxi por acompañarme:).
Un abrazo.
ahhhhhhhh...qué miedo, por favor!...casi de película! jejeje
ResponderEliminarUn besito
Un relato con un ritmo vertiginoso, que te hace sentir la angustia de la protagonista.
ResponderEliminarUn abrazo
Ayyyy! creo que hice lío, o esa mano negra se llevó consigo mi comentario!!!
ResponderEliminarPor si acaso, lo reitero... tu relato da miedito! Tanto temor que parecía infundado, terminó por convertirse en un misterio de esos que sirven de alimento a extrañas e increíbles leyendas.
Muy bueno, logras transmitir ese pavor de la protagonista entre corridas y tropiezos.
Besos!
Gaby*
Ahhhh!!! No me esperaba ese final, el relato es tan intenso que lleva a creer que tendrá un buen fin.
ResponderEliminarMe atrapaste!!! Un beso.
Al final se la llevaron, creía que no pero... me mantuviste pegada a las líneas. Me gustó. Un beso
ResponderEliminardonde no ocurría anda , más allá que un leve o gran susto en el interior del personaje, de repente, pero, al final, y esto está muy logrado, una mano salida de...
ResponderEliminarjoderse, me ha gustado...
medio beso.
Muy buen relato con mucho suspenso y terror. Un final impactante. Te quedo genial
ResponderEliminarSaludos
Has conseguido un relato que mantiene la tensión de nosotros los lectores hasta la extenuación. Muy bien desarrollado el clima de miedo que va in crescendo en tu protagonista.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
P.S. Suerte en tu convocatoria, Auxi.
Magistral suspense.
ResponderEliminarBuff! me has puesto los pelos de punta Auxi! Has desarrollado el clima de tensión y cuando ya pensaba que la protagonista salia indemne has pegado el mazazo final. Muy bueno!!!Me ha encantado
ResponderEliminarUn beso
Muy buena puesta en escena, detallado y misterioso, con final de esconder la cabeza bajo la almohada.
ResponderEliminarBesos
Sigo deletreando cada escalón y sintiendo un miedo atroz. Soy muy sugestionable y si el relato es tan verosímil...
ResponderEliminarbesos y espero poder visitarte el jueves (que la cosa no es tan fácil, jajaja(
Me gusta el terror, pero mucho más el suspense. Este relato esta muy bien trabajado. Logras crear esa atmósfera de claustrofobia creciente donde metes al lector para hacerle vivir la trama en primera persona.
ResponderEliminarMuy bueno.
Saludos.
Magnifico. Con tensión y esperando otro final.
ResponderEliminarSiempre consigues sorprenderme Auxi, gracias
Saludos y un beso