Ir al contenido principal

No pienses que no te tengo presente

[] No estoy dispuesta a entregar tu sitio a nadie.
Mi amor, mis desvelos, mis limbos
sólo tienen un propietario.

No temas, pues
en el cajón izquierdo de mi caja torácica están a salvo
de inmundicias y avaras miradas.

Así que
si te pido
que no pienses
que no te tengo presente,
lo hago en serio.
Pues mi alma
se forjó en el magma primigenio
tan a la medida de la tuya
que le resulta inconcebible
admitir más conjunción que esa.

No, no estoy dispuesta a conducirme a contranatura
obviando los milenios compartidos
y trocándolos por la gris insignificancia de un contrato.

Así que
si te pido
que no pienses
que no te tengo presente,
no es un subterfugio.
Ya que albergo el firme propósito
de agotar este tiempo
y todos los tiempos que me sean otorgados
a tu favor.

Con el amor en la mano yo prometo
que no concibo más arcilla en mis huesos que la tuya,
ni más labios en mi alma que tus besos.
Y tanto es así que sobre la faz del mundo
sólo una cosa me duele más que el no tenerte:
que el no tenerme a mi a ti te duela.

Gustave Klimt - El Cumplimiento
"El Cumplimiento" de Gustave Klimt

Texto con todos los derechos reservados ©

Comentarios

Publicar un comentario

Te doy la bienvenida a mis mares.
Muchas gracias por verter en ellos tus palabras.

Entradas populares de este blog

Convocatoria del 16 de enero | Este jueves, yo pongo el principio

«Denys, que vivía principalmente a través del oído, prefería escuchar un cuento a leerlo; cuando llegaba a la granja me preguntaba: ¿Tienes algún cuento?» Memorias de África, de Isak Dinesen. Todos sabemos que Karen Blixen tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong, y que Meryl Streep la encarnó exquisitamente en 'Memorias de África' como una contadora de cuentos nata, una moderna Sherezade que cautivó con sus historias al cazador y devorador de libros Denys Hatton . En el transcurso de la película, hay un momento en el que Denys solicita a Karen su primer cuento....'Cuando cuento historias a mis sobrinas en casa -lo reta la anfitriona-, una de ellas tiene que proveer la primera frase'... En esta convocatoria, os invito a emular a Karen . Para ello, he preparado una fiesta muy especial. En el salón de actos os esperan 35 Denys ansiosos por incitar a vuestras musas... Cada uno de ellos porta un número. ¿Recuerdan el número que han elegido? Pa

Bruja

La vi  marcharse . Observé sus evoluciones en el viento, sobre el que dibujó media docena de figuras fortuitas, casi erráticas, como las de una hoja a merced de la tempestad. Me sonreí, reconozco que hasta con un poco de sorna. Sin embargo, pronto comprobé con horror que no había rastro alguno de inquietud en su semblante; ella estaba aprendiendo a volar sola. Entonces temblé como un niño asediado por las pesadillas, albergando la inequívoca certeza de que, por más que horadase su anatomía con mi mirada, esta vez ella no volvería la vista a atrás. Palabras: inquietud, marcharse, evolución. Albert Joseph Pénot | 'Départ_pour_le_Sabbat' (1910)

Este jueves, un relato: El regalo

Este jueves intercambiamos regalos en casa de Judith . Con manos firmes al tiempo que sedosas, extrajo el artilugio cardiaco de su cavidad y lo depositó en la caja. Sin envoltorio, sin cintas de colores, sin tarjeta, sin dedicatoria, lejos de la parafernalia que les eran propios, aquella fría nevera de plástico guardaba ahora en su interior el mayor de los regalos. Hygeia, detalle de 'Medicina' de Gustave Klimt Texto con todos los derechos reservados