[♬] Un día desperté y descubrí con horror que la vida entera se había venido al suelo con toda su arquitectónica envergadura. Miré a mi alrededor y vi el estado de las cosas, desparramadas y rotas, y una dolorosa sensación de pérdida me invadió. Sentada en mitad del derrumbe lloré. Y lo hice desconsoladamente, como nunca antes lo había hecho, y sólo recuerdo de aquello que en medio del llanto no sentí ni sed, ni hambre, ni frío.
Creo que pasaron años, pues mi corazón envejeció de repente. En tanto mi alma, desamueblada por el desastre, revoloteaba entre los escombros golpeándose contra ellos una y otra vez, en un planear errático y enloquecido.
Quizá había llegado el momento de partir...
Entonces, en ese preciso instante, un ángel con alas en los pies aterrizó a mi lado. Al principio no le di importancia; pensé que era uno de tantos Ícaros de los que había visto caer durante mi estancia allí... Sin embargo, no tardó en confirmarme que no había llegado hasta aquel sitio de forma casual: había venido a mí, a cobrarse unas deudas que tenía pendientes y a reclamarme un par de trabajos inconclusos. Aquello me sorprendió, pues nunca había imaginado que los ángeles anduviesen metidos en menesteres tan terrenales como aquellos...
Fue así como descubrí que hay ángeles de muchos tipos y que no todos ellos son tan celestiales ni tan etéreos como imaginamos. Descubrí que hay ángeles con los que me cruzo día tras día, aquí y allá, que hace tiempo que me bendijeron con su presencia y que me desvelaron los errores de mi pequeña y distorsionada perspectiva.
Esto es para mis ángeles de carne y hueso. Gracias por estar ahí. Gracias por vuestra comprensión. Gracias por vuestro respeto. Y gracias por anclarme a vuestro lado. No en vano, si he vuelto esta vez es por ustedes.
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Imagen creada con IA © |
Cada vez que tiro del lazo que envuelve el regalo, espero un destello de LUZ... una sorpresa, una ilusión, un ligero toque de amor en la piel, un susurro de afecto, un gramo de ternura...
ResponderEliminarAmiga, no sé muy bien qué parte de lo leído es "para mi" pero te puedo asegurar que considero un honor el sólo hecho de que me recuerdes así que, gracias por invitarme a leer algo tan bonito...
Cuando recibí tu primera visita, hace unos días, me alegré muchísimo de "verte" recuperada. Sé que me crees. Pero no pude venir a darte la bienvenida. No pude.
Grandes desastres pasan en la vida de todos los que nos comprometemos con ella. Grandes, muy grandes. Y largo el período de reubicación en este mundo maravilloso.
Muchos podríamos ponerle nombre y apellidos a ésos Ángeles terrenales, como tú los llamas, porque son muchos los Ángeles que nos ayudan a olvidar cada lágrima compartida...
¿Hay mayor privilegio y muestra de amor, se nos puede hacer mejor regalo que la capacidad de poder dárnos cuenta de ello?
Cada vez que me llega esa sorpresa llenándome al fin los ojos de ilusión, de ternura, de afecto y ternura, solo puedo transmitir el amor que siento por ese universo que todos llevámos dentro del corazón, del alma y del pensamiento...
Lo llevámos muy dentro, escondido de las malas artes del poderoso y del que engaña y manipula, del que miente y mutila la verdad, la vida y la esperanza.
Eres, un ser excepcional y tus palabras, dan una idea cercana tan sólo, de la magnitud de tu sensibilidad.
Queralt.
Muchas gracias Auxi, por este gesto y estas palabras. Muy dulce de tu parte.
ResponderEliminarTe lo agradezco de corazón.
un abrazo!
Auxi
ResponderEliminarMe he quedado muda, con una lágrima que rueda, con sabor a mar, por un rato largo. Fue de repente como un flashback de mi vida y luego ensando en la fortaleza esa que tenemos a veces y que no sabemos de donde llega, para volver a pararnos y recomponernos.
Me he caido tantas veces y solo las ganas de seguir caminando han estado a mi lado, tal vez no tuve la capacidad o la sensibilidad de reconocer a ese ángel alado que nos ayuda en la difícil labor aquella de terminar las tareas inconclusas...
Esto que me trae el viento, lo que nos susurras - así me llega - en tu voz escrita es bello y alentador.
Nada pregunto y nada quiero saber más allá de lo que me ha entregado lo leido.
Gracias por compartirlo.
Gracias por mostrarnos tu ejemplo de coraje, es bueno para el espíritu.
Y como dice la Violeta Parra digo junto a ti: Gracias a la vida que me ha dado tanto
Gracias por seguir ahí.
Un abrazo lleno de afectos surca las llanuras para llegar a ti linda Auxi.
Anna
Sin gente como tú no existirían los angeles...
ResponderEliminarNo sé si soy uno de ellos.Más soy alguien que te aprecia.Que quiere que valores lo que tienes alrededor.Que quiere que te pongas como propósito el mismo que yo me he puesto:DISFRUTAR DE LAS PEQUEÑAS COSAS...
Cada persona vale un mundo.Y es importante para el mismo.Sin tí,nada sería igual.Ahora veo que después de tocar fondo has cogido un gran impulso para salir a flote.Eso me gusta.Eso es lo que quería yo.Ahora,todo será más fácil para tí.
Y gracias por este escrito tan bonito.No sabes las ganas que tenía de leer algo así.Un beso,Auxi.Y ya sabes...DISFRUTA.
Y honestamente creo que deberiamos celebrarlo además de alegrarnos.Yo, como tú, creo en los ángeles sin alas, de carne y hueso.No obran milagros pero sí transmiten ese calor y esa calidad humaan que son como un pequeño impulso a sentirnos queridos...Y es necesario.
ResponderEliminarUn beso
¿Te puedo dejar un gran abrazo?
ResponderEliminarAcabo de sentir el roze de unas alas hermosas justo en el centro de mi alma despues de haber leido tus maravillosas palabras...
¿Te puedo dejar un beso?
Hé sentido que alguien me besaba el
corazón despues de haber flotado en tu aurea...
Una sonrisa para ti y gracias por todo Auxi (por todo)
"º()º"
Jo Vainis, has vuelto, ya lo sé, pero ¿sabes? cuando no estabas venía aquí y dejaba el blog lleno con tu música mientras hacía otras cosas. Siempre has estado...
ResponderEliminarBesos :)
UFF! QUÉ APRIETOS PARA CONTESTAROS!
ResponderEliminarQueralt, que sepas que todo el texto es para ti, que todo el texto es para todos...
No en vano elegí al ángel con alas en los pies (es decir, a Mercurio, el mensajero de los dioses) como imagen de todos y cada uno de los mensajes que me habéis hecho llegar, llenos de palabras de ánimo, de aliento, de cariño...
¿Los véis? Aún vienen revoloteando entre los mástiles y me han acompañado en mi solitaria travesía por alta mar. De hecho, estoy segura de que ya siempre se quedarán ahí, almacenados en el viento que me envuelve y que, como una estela, me seguirán a donde quiera que vaya.
Así que gracias...
Monic, gracias a ti, cielo. Por todas las visitas que no pude devolverte y todos los mensajes que no pude contestarte.
ResponderEliminarGracias, Anna, porque entenderme, por compartir conmigo esa amarga afinidad que nos ha derribado y esa sanadora valentía que nos hizo incorporarnos sin enmienda...
ResponderEliminargracias, Agata, por haberme ofrecido tu mano y por decirme lo grande que son las cosas que parecen pequeñas... Y gracias por tu alegría, Agata, que siempre te acompaña como una estela.
ResponderEliminarAy! Ana! Y qué milagro hay mejor que ese: el amor! Que nos escuda, que nos sostiene, que nos abriga, que nos levanta, que nos acuna... A mi que no me resuciten; a mi mejor que me amen... :-)
ResponderEliminarAy! María! Qué manía esta tuya de robarme la capacidad de contestar! A ver que te digo yo ahora cuando tú vas y me hablas de acariciar el alma y de besar el corazón! En fin, me lo pienso miestras me aliso la piel de gallina...
ResponderEliminarGracias, Miguel, por haber paseado por estas playas durante mi ausencia. Y gracias por adivinar mi presencia en las huellas que dejé en la orilla antes de partir y el rielas que mi nave dejó sobre las crestas de las olas al navegar...
ResponderEliminarEs que los ángeles son ideas...la mente crea todo el entramado de la realidad, que a veces pesa. Lindos los ángeles de cada dia...los que valen, los que te tocan...
ResponderEliminarDí que sí, Titán...
ResponderEliminarHola Auxi, soy Jose Luis. Te descubri en una página de arte esta mañana y hasta ahora ya de noche no he podido parar de seguir tu rastro. Creo que nunca había estado tanto tiempo pegado a un ordenador, pero esque no daba crédito a que alguien pudiera tener la sensibilidad que tu tienes. Espero poder enviarte algun cuadro mío, con la palabra soy más torpe. Gracias por este dia tan agradable que he pasado maga799. (Mi correo es joselrg5455@hotmail.com)
ResponderEliminarHola, José Luis. Muchas gracias por tus palabras y por tu comentario que es, y lo digo con el corazón en la mano, uno de los más tiernos que he leído desde que comencé esta aventura. Tomo nota de tu correo y espero con impaciencia contemplar tu trabajo. Ha sido un placer que me permitieses acompañarte en tu camino tan largo trecho. Y ha sido un placer cautivarte, como ha sido un placer dejarme cautivar por las huellas descalzas y sinceras que dejaste sobre la arena de mi playa al marcharte otra vez. Vuelve cuando quieras. Y yo lo celebraré, no te quepa duda, pues sentí en tus palabras una gran cercanía que ya echo de menos. Un beso, navegante.
ResponderEliminarApreciada amiga,
ResponderEliminara veces las alas tambien lloran
llevan entonces sobre sus suaves plumas gotitas brillantes y diminutas... que se evaporan a penas el sol les da el beso que les otorga el alba vaporosa-
Puede que algunas veces las nubes
tambien lloren, por sentir demasiado los vapores que se vienen
de abajo hacia las alturas de sus cielos escondidos
En realidad, estuve leyendo tu post,con grán emotividad, y asi mismo las diferentes respuestas que te dejamos y se me llenó el corazón de ternura inmensa (hoy estoy mas sensible o ñoña que nunca, asi es de que queria decirte
que nunca, pero nunca dejes de escribrir, dá igual lo que te succeda en la vida, Auxi, pues esa es la razón que te permite de sentirte y de seguir viva siempre!
Ahora te voy a dejar un abrazo enooorme y darle gracias al destino
por haberte cruzado por mis torpes intentos de escritura.
Eres un ser de una sensibilidad extraordinaria, y con tanta luz en en el alma que empiezo a creer que en la tierra los angeles de la guarda camina a la verita nuestra.
Gracias, Auxi, por ser, estar, existir y por ser mi amiga del alma!
¿Sabes, María, que en las primeras descripciones que se hicieron de ellos, los ángeles carecían de alas?
ResponderEliminarDe ellos se decía que desprendían una gran luz y así quisieron representarlos en algunas culturas, con un gran haz de luz que les iluminaba el torso y el cráneo. Con el paso del tiempo, esa luz acabó asimilándose con las alas que hoy les atribuimos y con las que se dotó a los ángeles de toda la cristiandad...
Es curioso ver como a lo largo de la historia se relaciona la luz con lo angelical. Es un concepto tan asumido, tan dado por hecho...
Y es curioso ver como, al aplicar ese concepto, lo divino camina entre lo mundano, como se funde con ello, como se mezcla. Sin duda, prefieron mil veces esta corte celestial en la que todos podemos ser ángeles y en la que los ángeles caminan en vez de volar, como bien dices, a la verita nuestra...