[♬] Desde mi habitación escucho hoy el mar. En mitad de la noche, su bramido gutural es el rugido del león, amo del mundo, que surca la inhóspita sabana despeinada por el viento.
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Textos rescatados de las profundidades oceánicas del alma
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Sabes que J.Vecino ( la músca que suena al abrir el blóg), es un conocido de aquí.
ResponderEliminarYa quisiera yo, poder oir la mar enfurecida o en calma,cuando trasnochas de madrugada.
Saludos desde el Bierzo
Hola, alma gemela.
ResponderEliminarLa verdad es que aquella noche el sonido de atlántico era estremecedor. Y eso que yo no vivo precisamente a la orilla del mar.
Si estuviese tan lejos de él, también yo daría lo que fuese por escucharlo...
Una vez le dediqué un poema del que estoy muy orgullosa. Debería haberlo incluido en mi ANTOLOGÍA ABISAL EN VERSO... Tendré que buscarlo...
Con el temporal que hemos tenido el sonido del mar ha debido ser ensordecedor de verdad...A mí me asustaría.Me gusta más escucharlo en verano,cuando el tiempo es estupendo...Me relaja muchísimo...Un saludo guapa.
ResponderEliminarHermoso Vainis. Como siempre imágenes de lujo salen de ti.
ResponderEliminarBesos llenos de música, con la que nos dejas totalmente sellados al blog :)
Así es, Ágata. De hecho, desde mi casa, que está a algo más de 10 minutos de la playa, ya atemorizaba... Pero son las cosas de "el mar, la mar" que decía Alberti y sus dos naturalezas, sus dos personalidades, que despierta esos dos sentimientos tan distantes: el amor y el miedo...
ResponderEliminarGracias, Miguel. Por cierto que me parece que hace un siglo o más que no me paso a visitarte... He dejado atrás dos semanas bastante complicadas. Me pasaré por tu casa pronto, así como por la de todos mis amigos.
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