Ella se adentró en el salón, haciendo crujir la seda verde de su vestido. Él observó en silencio su avance a través del mobiliario, finalizado al pie del suntuoso capitoné traído de París, tapizado en damasco esmeralda, a juego con el color predominante de la habitación. Allí sentada, camuflada sobre el intrincado motivo de la tela, su estilizada figura le trajo a la memoria las mantis a las que daba caza en el huerto cuando era niño.
- ¿Sabes? -lo sobresaltó, removiéndose en su lugar y cruzando las piernas con parsimonia- Me desquicia esta manía tan burguesa tuya de amarme según un horario prestablecido.
Palabras: burgués, desquiciar, predominar.
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Imagen creada con IA © |
Precioso hilo para comenzar a entretejer la historia maravillosamente planteada por tus letras!
ResponderEliminarUn abrazo.
¡Gracias, cielo! Ya ves, estos ejercicios me mantienen próxima a mis labores literarias mientras que espero que toda la corte de musas regrese de sus vacaciones, atraídas por el aroma a tinta. ;)
EliminarCon musas o sin ellas siempre es una lección adentrarse en tus espacios.
ResponderEliminarDe vuelta...una vez más.Abrazos
¡Hola, preciosa Ana! ¡Qué alegría tenerte por mi humilde rincón! ¿Qué decirte? ¿Cómo contestar a tus palabras cuando admiro tanto la belleza y la hondura de tu poesía? Gracias, Ana querida, por estar ahí, por perseverar, por crear, por compartirte, por volver. Besos grandes.
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