El viento soplaba entre las ruinas como un violín desafinado, desordenándole el cabello. Genevive oteaba el horizonte. El paisaje que les esperaba delante era ignoto y agreste. Sin embargo, retroceder era inviable. Tras de sí, las huellas del hombre sobre la faz de la Tierra se habían transformado en un simple sueño que se diluía poco a poco, con el transcurso de los días, de los meses, de los años, con cada alma que perecía y se llevaba con ella sus refranes, sus conocimientos, sus canciones, sus poemas. No había más. Aquella era la herencia que habían recibido de sus padres: mares desdibujados y voraces bosques empeñados en digerir lo poco que iba quedando de ellos.
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Imagen creada con IA © |
¡Qué crueldad tan bien formulada la tuya! Me has dejado con la miel del romanticismo en los labios. Al leer las palabras nunca hubiese esperado esta pincelada posatómica. Me voy con escalofríos pero llena de admiración.
ResponderEliminarUn beso.
Gracias, Dorotea. Es un honor, sabiendo como escribes, llenarte de admiración. Qué hermosas palabras me dedicas.
EliminarUn beso.
Auxi, Genevive vive en un entorno terminal, apocalíptico, acabado. Estremecido juego con cinco palabras que añoran otras, y canciones, poemas. Una imagen acompaña tu relato, elocuente, líquenes de mares muertos devoran la ciudad ¿un aviso?. Aplaudo tu inquietante genialidad, besito.
ResponderEliminarGracias, Natalia, por el aplauso y por tus palabras que me animan.
EliminarUn beso.
Con tu relato me he transportado a uno de los escenarios posibles de la diatriba humana. Esperemos que Carl Sagan fallara en sus predicciones...
ResponderEliminarUn beso
Amigo Valaf, no creo que tengamos ya muchas posibilidades de deshacer el daño que estamos causando al planeta y a nosotros mismos. Yo no pondría muchas esperanzas en ello. :_(
EliminarMe ha gustado mucho Auxi.
ResponderEliminarLo cierto es que no he conseguido enterarme de nada esta semana pero al leerte ya he caído en la cuenta. Besos.
Gracias, guapa. Un honor. Y también besos.
EliminarBueno querida Auxi, me declaro responsable del alias y las palabras que llegaron a tí. El relato que surgió, más allá de lo desolador que pueda ser por lo que su contenido implica, está cargado de poesía por el modo en que lo has expresado. Lo has hilado de las mil maravillas, dándole un sentido que en definitiva, es para reflexionar, para que no nos dirijamos a realidad semejante. Te felicito! La imagen con que lo ilustras, sabe acompañarlo muy bien también.
ResponderEliminarBesos!
Gaby*
Gracias, Gaby. Tu propuesta ha sido todo un reto que me ha encantado afrontar. Así que mil gracias.
EliminarHe sido siempre muy sensible con este tema, así que la palabra 'herencia' no ha tardado en convertirse en lo que se ha convertido: en un microrrelato post-apocalíptico que, con el espíritu de concienciar, no he querido que se despegue demasiado de la realidad.
Lo del lirismo es un mero tic que a veces, cuando escribo prosa, éste o aquél me ha recriminado, como si hubiera algún reglamento ley que prohíba a la prosa caminar cerca de la frontera poética. Sea como fuere, es un tic que, como todo tic que se precie, me tiene un pelín acomplejada. Igualmente, hay quien me ha llegado achacar un abuso en los adjetivos...
Cosas, cosas, cosas...
Me encanta el ambiente de tu relato, bajo el viento que suena como violín desafinado y con toque onírico.
ResponderEliminarLa ilsutración, muy acorde.
Besos.
Gracias, Juan Carlos. Un besto también para ti.
EliminarMe ha gustado y me imagino a Genevive contemplando el paisaje que describes. Que triste herencia le han dejado.
ResponderEliminarUn beso, Jime
Gracias, Jime. Esperemos que se quede en cuento de ciencia ficción.
EliminarUn beso.
Nos presentas un panorama desolador, ¡pero nos lo presentas tan bien! Me ha gustado mucho. Un beso.
ResponderEliminarGracias, Cristina. Un beso.
EliminarUn ambiente de catástrofe muy bien logrado, y has enlazado muy bien las palabras impuestas.
ResponderEliminarUn abrazo
Gracias, Carmen. Un beso.
EliminarMe gusta tu relato, porque creo que la naturaleza debería revelarse contra el hombre (muchos motivos hay) y engullirlo entre su frondosidad.
ResponderEliminarBss.
Pues no te extrañe que un día de estos acabemos así, engullidos por la Naturaleza.
EliminarBesotes.
Desolador paisaje, pobre herencia que tu has sabido administrar con maestría, con estas cinco palabras heredadas de otro.
ResponderEliminarUN beso
Muchas gracias, Rosa. Un beso.
EliminarHe de confesar que las 5 palabras propuestas por Gaby, llenas de dulzura, han sido un reto para mi, pues mis relatos no suelen ser dulces precisamente. Así que decidí darles la vuelta a su espíritu engarzándolas en un relato que transmitiese todo lo contrario... Soy así de enrevesada...
ResponderEliminarCuando escribo microrrelatos con listas de palabras, suelo seleccionar una de ellas, la que me parece más difícil de encajar, y le doy vueltas hasta que consigo construir la historia alrededor de ella. En un primer momento pensé que 'violín' debía ser ese pilar. Luego me acordé de Bustelo, poeta comparsista, e imaginé al viento como un violinista, sobre el telón de fondo... Necesitaba otro pilar... Elegí entonces 'herencia' y de repente todo encajó...
En verdad, un paisaje desolador el que quedó tras encajar las cinco palabras a tu manera.
EliminarBesos!
Pd. Y gracias por compartir tu "receta" para escribir este tipo de micros.
Gracias, Toni.
EliminarLa receta es mero fruto del ejercicio y me encanta compartirla. Como ves, uso una etiqueta que es 'equis palabras', la cual agrupa muchos microrrelatos confeccionados con este sistema, engarzando un número determinado de palabras (3 por norma) elegidas al azar. Al principio me volvía un poco loca queriendo encajar todas ellas de golpe, hasta que decidí plantearmelo de otra manera.
Los microrrelatos confeccionados a partir de unas palabras preseleccionadas me parecen un ejercicio creativo muy enriquecedor; combaten los periodos en el que escasea inspiración, agudizan el ingenio, obligan a sintetizar y condensar ideas y aumentan la pericia con el lenguaje... Todo ventajas
Pues lo has hecho genial Auxi, el resultado es espectacular! Enhorabuena!
ResponderEliminar¡Muchas gracias, Charo! ^.^
EliminarCaos y olvido. Relato encajado e hilvanado a esas cinco palabras con maestría que deja un texto descriptivo e inquietante.
ResponderEliminarbesos
¡Muchas gracias, Alfredo! Cierto es: mis derroteros literarios suelen ser descriptivos (me pierden los adjetivos) e inquietantes (me pierden las historias de terror y de intriga). Así que encantada estoy con sendos adjetivos ;)
EliminarTremendo apocalipsis el que anucias...
ResponderEliminarUn beso.
Gracias, Fabián. Un beso grande.
EliminarCon claridad abismal, has pintado en pocos trazos -sumamente exquisitos- y cinco palabras "al vuelo", un relato que pone en claro, lo que puede ser una realidad dura y cruel.
ResponderEliminarfelicitaciones por la tarea!
un fuerte abrazo
Gracias, Cas. Qué hermosas palabras me dedicas.
EliminarUn paisaje desolador el que dejan por herencia, espero y deseo que nosotros no dejemos algo así en herencia.
ResponderEliminarBella forma de hilar estas cinco palabras.
Un beso.
Gracias, San. Yo también espero que no dejemos una herencia tan terrible a nuestros hijos... Aunque a veces tengo la sensación de que hemos llevado al planeta al punto de no retorno...
EliminarMuy bueno tu relato de catástrofe que espero no sea premonitoria Auxi. ¡felicitaciones!
ResponderEliminarGracias, Lao.
EliminarUn paisaje desolador y las palabras se mezclan de forma perfecta... un lindo relato... :D un beso!
ResponderEliminarMuchas gracias, Gaston.
EliminarDisculpa Auxi que haya tardado tanto en comentar tu texto. Es que como primeriza voy lenta e intentando sentir cada palabra que leo. Me has emocionado con este relato tan hermoso y tan lleno de dulzura, aunque al llegar al final me he sentido realmente impresionada por tu descripción apocalíptica. Genial, enhorabuena
ResponderEliminarImpresionante Auxi. Un relato lleno de dulzura que me impresionó gratamente por tu explicación maravillosa de un final apocalíptico.
ResponderEliminarPor estos lares puedes emplear el tiempo a tu antojo. Siéntete libre y disfruta, como lectora o como escritora. En la blogosfera lo mejor es olvidar las prisas, los itinerarios y las obligaciones y desmigar los cuentos palabra a palabra, que ya tenemos bastantes prisas y exigencias ahí fuera.
EliminarGracias por tus palabras tan reconfortantes.
Un gran abrazo.