Ir al contenido principal

Entradas

Descanso

Dentro de quince días exactos cerraré esta etapa en caída libre . Ignoro qué destino me esperará después de haberme sujetado a esta clavo ardiendo. Sin embargo, hoy no quiero preocuparme por el futuro. Hoy sólo deseo sentarme en esta porción de tierra firme y dar rienda suelta a mi sensación de alivio mientras que le guiño un ojo a mi destino, que hoy me ha sonreído desde lo alto de su balcón. Imagen creada con IA ©

Querida María...

[ ♬ ] Ahora que retomo mis descuidadas lecturas, descubro que tú te vas y que te vas lejos, nada más y nada menos que a encontrarte a ti misma. Arduo viaje es ese. Sabes (y si no lo sabes ahora te lo digo) que yo no sería capaz de pedirte que te quedaras, pero no por orgullo ni por vergüenza, sino porque albergo la firme esperanza de que cada cual posea la suficiente libertad para decidir su propio camino. Sin embargo, sí te diré que te extrañaré mucho en tu ausencia, la cual será larga independientemente del tiempo que dure. También quiero desearte suerte en tu viaje. No te diré que estarás en mis oraciones porque hace muchos años que dejé de orar. Pero sí te diré que tendré para ti buenos deseos todos los días, aunque mis palabras no te lleguen en la distancia. Por último, pero no menos importante, deseo haber llegado a tiempo para disculparme. Para disculparme por mi descuido, por mi ausencia, por ese largo silencio en el que anduve sumida estos meses, por las palabras que n...

Sin poesía

[ ♬ ] No hay nada poético en mi cansancio ni en mi falta de fe ni en mi desesperanza. Nada poético en mis derrotas ni en los remiendos que sostienen mi maltrecho corazón No hay lirismo, no, en las largas horas sin excusas, en los relojes, en la fabricación en serie de los días. No es lírico mi cautiverio ni los pesados grilletes que lastran mis alas. No hay versos en el estrépito que ahoga mi canto ni en el abrupto vacío al que el destino me arrojó No, no hay ni un verso solo en mi alma rota y aliquebrada, mutilada por las represalias a las que la propia vida la ha sometido. Imagen creada con IA ©

Rebuscando en los cajones...

Cuando me pongo a rebuscar entre las cosas viejas, aunque no lo haga de forma literal, aunque lo haga sólo de forma figurada, siempre aparecen papeles arrugados, anotaciones improvisadas, reflexiones inapelables y poemas inacabados que un día fueron más fuertes que yo misma. Ahora decido retomar esos textos olvidados para salvarlos de la inopia, del silencio y traerlos de nuevo a la vida, hasta aquí, hasta su líquido amniótico, donde las palabras tienen cuerpo, donde despejan el silencio y donde el hombre no las vacia ni le roban el sentido. >> Leer Papeles Viejos, en Llanuras Abisales << Imagen creada con IA ©

Mi gran defecto

Mi gran defecto ha sido creer que la palabra de los demás tenía tanto valor para ellos como para mi misma. Y sobre esta afirmación edifiqué yo todos mis errores. Es por esto que de ahora en adelante descreeré de cada palabra que reciba. Y es por esto que ante todos ustedes prometo no volver a prometer de ahora en adelante más nada, para que mi palabra no pueda adquirir el mismo valor que para los otros tiene la suya propia. Sorda y muda deambularé a lo largo y ancho de un mundo enlosado de palabras vacías, hermosas y sanas sólo en apariencia. Imagen creada con IA ©

Allí donde estoy

[ ♬ ] Allí donde la noche engulle al día. Allí donde las hadas van al psiquiatra. Allí donde hay un réquiem por cada sueño. Allí donde hay un verso por cada herida Allí donde vivir sólo es metáfora. Allí donde volar sólo es quimera. Allí donde Ulises renunció a Ítaca. Allí donde los diablos juegan al corro. Allí donde las almas no tienen alas. Allí donde no hay monstruos en el armario. Allí donde creer te inflige daño. Allí donde aprender causa dolor. Allí donde acaban todos los senderos. Allí donde los pies no andan caminos. Allí donde los errores son de plomo. Allí donde las almas son de piedra. Imagen creada con IA ©

Agradecimientos...

Me conmueve saber que tengo a unas cuantas almas ratoneando de vez en cuando por estos lares.    A veces, cuando me vuelvo un poco loca (porque a veces me pasa que me vuelvo un poco loca) y me siento perdida intentando hallar un sentido a todo esto (llamadlo vida, valle de lágrimas, camino o como sea), os pienso, sí. Pienso en los que venís a visitarme a este pedacito de ciberespacio, al que imagino como un pasillo que distribuye todos esos senderos, los muchísimos senderos que se internan en el alma y en los paisajes cardiacos en los que habito.    Os imagino correteando por esos territorios recónditos y me ilusiono comprobando como vuestras voces, vuestros pasos, vuestras risas disipan ese eco a vacío que antes reinaba en estos parajes. Ya no soy aquella ermitaña que pintaba poemas en las paredes de las grutas y los contemplaba sumida en esa soledad propia de los poemas que no se han escrito.    Hoy me comparto. Y ese lujo que vosotros me otorgasteis l...