Ir al contenido principal

Salvadora poesía

Preghiera - Felice Casorati
"Preghiera" de Felice Casorati

La poesía siempre me salva. Cuando al final del día no hallo una justificación, entonces lo retomo; cojo sus 24 horas y las amaso hasta modelar un poema; y esa es mi justificación más sanadora.

Para mi la prosa, tan inabarcable, tan indomable, es como un mar encabritado que siempre tira de mi, que me arrastra y me hunde en este intento casi inútil de practicarla... Y la poesía, por el contrario, es la tabla de salvación, el balón de oxígeno que me ayuda a respirar bajo las olas...

P.D. ¿Por qué siempre acabaré redundando en estas metáforas marítimas cuando hablo de mi escritura?

Texto con todos los derechos reservados ©

Comentarios

  1. A mí también me salva. Me recoge de mis días tristes y me lleva a lugares con sol. Me arrastra del desamor hasta océanos de emociones. Hace que sienta que mi vida no es sólo un eslabón más en el mundo, tan grande, tan, tan grande que da miedo elevarse y mirar hacia abajo, verse tan chiquitito. Y me salvan tus palabras. Me gusta leerte. Perderme por aquí.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Es tonificante encontrar a gente que comprende y que comparte un sentimiento contigo.
    Gracias por tu visita. Y gracias por tu bellísimo comentario que, además, me hace cosquillitas en el orgullo.
    Me pasaré por tu casa en cuanto tenga un ratito.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Te doy la bienvenida a mis mares.
Muchas gracias por verter en ellos tus palabras.

Entradas populares de este blog

Convocatoria del 16 de enero | Este jueves, yo pongo el principio

«Denys, que vivía principalmente a través del oído, prefería escuchar un cuento a leerlo; cuando llegaba a la granja me preguntaba: ¿Tienes algún cuento?» Memorias de África, de Isak Dinesen. Todos sabemos que Karen Blixen tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong, y que Meryl Streep la encarnó exquisitamente en 'Memorias de África' como una contadora de cuentos nata, una moderna Sherezade que cautivó con sus historias al cazador y devorador de libros Denys Hatton . En el transcurso de la película, hay un momento en el que Denys solicita a Karen su primer cuento....'Cuando cuento historias a mis sobrinas en casa -lo reta la anfitriona-, una de ellas tiene que proveer la primera frase'... En esta convocatoria, os invito a emular a Karen . Para ello, he preparado una fiesta muy especial. En el salón de actos os esperan 35 Denys ansiosos por incitar a vuestras musas... Cada uno de ellos porta un número. ¿Recuerdan el número que han elegido? Pa

Bruja

La vi  marcharse . Observé sus evoluciones en el viento, sobre el que dibujó media docena de figuras fortuitas, casi erráticas, como las de una hoja a merced de la tempestad. Me sonreí, reconozco que hasta con un poco de sorna. Sin embargo, pronto comprobé con horror que no había rastro alguno de inquietud en su semblante; ella estaba aprendiendo a volar sola. Entonces temblé como un niño asediado por las pesadillas, albergando la inequívoca certeza de que, por más que horadase su anatomía con mi mirada, esta vez ella no volvería la vista a atrás. Palabras: inquietud, marcharse, evolución. Albert Joseph Pénot | 'Départ_pour_le_Sabbat' (1910)

Este jueves, un relato: El regalo

Este jueves intercambiamos regalos en casa de Judith . Con manos firmes al tiempo que sedosas, extrajo el artilugio cardiaco de su cavidad y lo depositó en la caja. Sin envoltorio, sin cintas de colores, sin tarjeta, sin dedicatoria, lejos de la parafernalia que les eran propios, aquella fría nevera de plástico guardaba ahora en su interior el mayor de los regalos. Hygeia, detalle de 'Medicina' de Gustave Klimt Texto con todos los derechos reservados