[♬] Enlutada en su chaquet negro,
la noche toma medidas al día.
Según el rigor mortis que éste presenta,
lleva muerto ya 24 horas.
Y atendiendo a sus rasgos,
podría tratarse de cualquiera;
hay tantas denuncias de desapariciones
registradas en la base de datos de días perdidos;
en este último año, sin ir más lejos,
contamos ya más de trescientos casos
que se ajustan al mismo perfil.
No cabe duda ya:
terciamos con un asesino en serie
hábil, sutil, sordo, soterrado.
Ceñuda, la rutina aguarda sentada
sobre la frialdad plástica de un sillón de tanatorio.
Los lentos velatorios la impacientan;
mira el reloj;
se cambia la guadaña de mano;
muda de postura;
observa de reojo;
mide;
suspira;
recuenta.
"Pronto todo habrá terminado"
celebro.
Me ajusto el brazalete
y enfilo el fúnebre camino,
descolorido por la alevosa nocturnidad,
tarareando un blues,
con la mohosa pala de nuevo sobre el hombro.
la noche toma medidas al día.
Según el rigor mortis que éste presenta,
lleva muerto ya 24 horas.
Y atendiendo a sus rasgos,
podría tratarse de cualquiera;
hay tantas denuncias de desapariciones
registradas en la base de datos de días perdidos;
en este último año, sin ir más lejos,
contamos ya más de trescientos casos
que se ajustan al mismo perfil.
No cabe duda ya:
terciamos con un asesino en serie
hábil, sutil, sordo, soterrado.
Ceñuda, la rutina aguarda sentada
sobre la frialdad plástica de un sillón de tanatorio.
Los lentos velatorios la impacientan;
mira el reloj;
se cambia la guadaña de mano;
muda de postura;
observa de reojo;
mide;
suspira;
recuenta.
"Pronto todo habrá terminado"
celebro.
Me ajusto el brazalete
y enfilo el fúnebre camino,
descolorido por la alevosa nocturnidad,
tarareando un blues,
con la mohosa pala de nuevo sobre el hombro.
![]() |
Imagen creada con IA © |
vaya que me alegras el dia. hacia ya "dias" que esperaba tu poema, pero no tan deprimente... ¿te ha pasado algo?
ResponderEliminarNada en especial, Fernando. Sólo es mi pan de cada día...
ResponderEliminarLas obligaciones me quitan demasiado tiempo. Los favores me quitan demasiado tiempo. La rutina no me deja escribir.
La poesía es mi válvula de escape. Yo no lloro, yo escribo. Cojo mi negrura y la amaso hasta moldear un poema.
Por eso, mi poesía tiende a ser tan lúgubre, tan sombría, tan luctuosa. Mi afán por escribir es la pescadilla que se muerde la cola: no puedo vivir sin ella, pero ella tampoco me deja vivir.
Soy una artista tortuosa, para bien o para mal.
Por cierto, gracias por tus cálidas visitas. Son tonificantes para mi.
ResponderEliminarOjala supiera expresarme tan bien :S
ResponderEliminarbufff
mi prosa ademas de aburrida y fastidiosa, farragosa
es a veces axfisiante, cuando no pedante :P
¡Anda ya!
ResponderEliminarPues ahora yo me confieso tétrica, dramática y relamida. Y es que nadie está libre de pecado
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminar