Ir al contenido principal

Bulle en mí

Bulle en mí la poesía,
magmática riada
que lame y corroe
las desgastadas cárcavas
del torrente sanguíneo,
incandescente mordedura
que me desgarra el organismo
hasta alcanzar
las recónditas profundidades del alma,
donde rueda por los taludes,
encendida y caliente,
como una estrella fugaz,
que, por un breve espacio de tiempo,
me rescata de la oscuridad
al tiempo que escalda las carnes.

Imagen creada con IA ©

Comentarios

  1. Chica,tú eres la poesía.Estás hecha de ella.Si tú no fueras tú ¿QUE SERIAS?

    ResponderEliminar
  2. ¡Vaini! Qué maravilla encontrate... Ya te tengo en las actualizaciones de mis Enlaces. Así nada más salir ya estamos aquí...
    De las poesías y de ésta ya sabes lo que pienso desde hace mucho tiempo... Jo.
    Besos

    ResponderEliminar
  3. jajaja! Gracias, Ágata! Qué bonitas cosas que me dices!

    Ey! Miguel! Cómo estas? No sabes cuánto me emocionó encontrarte por ahí, por la blogosfera! Me alegra mucho volver a tener un sitio donde encontrarte! Un beso.

    ResponderEliminar
  4. Como escribí hace algunas semanas...Tenemos la piel herida de poesia...

    Un beso ,encantado de leerte.Como siempre

    ResponderEliminar
  5. Wow! Ana!

    Permítanme que me tome unos segundos para alimentar mi vanidad poética con vuestras palabras, o esta empezará a golperar los barrotes del rencinto en la que la tengo enjaulada...

    ResponderEliminar
  6. ¡Qué preciosidad! ¡Qué maravilla!
    Con toda la humildad solicito que me dejes llevarme esta explosión de sensaciones. Por supuesto, haciendo constar la autoría. Si no quieres, no quieres y no se hable más. A la espera me quedo.
    Un millón de cerezas y de gotas suaves de admiración...

    Queralt.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Te doy la bienvenida a mis mares.
Muchas gracias por verter en ellos tus palabras.

Entradas populares de este blog

Convocatoria del 16 de enero | Este jueves, yo pongo el principio

«Denys, que vivía principalmente a través del oído, prefería escuchar un cuento a leerlo; cuando llegaba a la granja me preguntaba: ¿Tienes algún cuento?» Memorias de África, de Isak Dinesen. Todos sabemos que Karen Blixen tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong, y que Meryl Streep la encarnó exquisitamente en 'Memorias de África' como una contadora de cuentos nata, una moderna Sherezade que cautivó con sus historias al cazador y devorador de libros Denys Hatton . En el transcurso de la película, hay un momento en el que Denys solicita a Karen su primer cuento....'Cuando cuento historias a mis sobrinas en casa -lo reta la anfitriona-, una de ellas tiene que proveer la primera frase'... En esta convocatoria, os invito a emular a Karen . Para ello, he preparado una fiesta muy especial. En el salón de actos os esperan 35 Denys ansiosos por incitar a vuestras musas... Cada uno de ellos porta un número. ¿Recuerdan el número que han elegido? Pa...

Este jueves, un relato: El enterrador

Este jueves vamos de visita turística por los cementerios en compañía de Charo, nuestra anfitriona, y de Mario, ideador de esta deliciosa maldad... Más itinerarios en casa de Charo . La cafetera humeaba sobre el fuego y el olor a pan tostado avanzaba reptando ya por las paredes y el techo de la cocina. Quedaba al menos dos horas para que amaneciese, pero Martino estaba a punto de acabar su día; no en vano, llevaba años distribuyendo su rutina con el paso cambiado, mezclando los días con las noches y el insomnio con las siestas a deshoras. El golpeteo de unos nudillos en la puerta trasera interrumpió sus pesamientos y sus quehaceres. 'Ahí está el pájaro de mal agüero' refunfuñó retirando los manjares de la candela, por temor a que se requemasen a causa de la burocracia. - Buenas noches, Martino -lo saludó el pájaro de mal agüero cuando le abrió la puerta, mientras rebuscaba con ahínco entre el papeleo. - ¿Hay trabajo esta noche? - Siempre hay trabajo por la noche, Mart...

Este jueves, bailo con las musas

Este jueves, los jueveros tenemos una cita a ciegas con 35 ilustres musas. En mi mesa, Isabel Allende y sus 'Cuentos de Eva Luna'...  'Te quitabas la faja de la cintura -relata la historia-, te arrancabas las sandalias, tirabas a un rincón tu amplia falda, de algodón, me parece, y te soltabas el nudo que te retenía el pelo en una cola'… Lo leo y releo y en mi cabeza brotan algunas palabras: hogar, desinhibición, desnudez, llegada; sin duda, h ay una libertad tan cotidiana en estas dos sencillas frases que no he tardado en extrapolar a mi propia cotidianidad. Más encuentros, una planta más abajo, aquí mismo. La frialdad del suelo me besa los pies y la artificialidad del mundo se diluye en el aire. El corazón hace sonar los tambores; toca una canción antigua, tan antigua como el mundo, hecha de barro y hollín. En su ensordecedor silencio, los duendes se desperezan; huyen de sus escondrijos excavados en los confines del alma.  La friald...