Hay historias que cuentan aventuras. Hay historias que relatan viajes. Sin embargo, hay pocas historias que hablen de los caminos de vuelta. Desconozco la causa, porque regresar a veces es difícil, incluso más difícil todavía que partir, aun más cuando los elementos han borrado las huellas que dejaste y ya no puedes volver sobre tus propios pasos.
Yo, sin ir más lejos, ignoro en qué parte del camino estoy. Ni siquiera sé si sigo yendo de ida o de vuelta. Debe ser que me perdí de tanto caminar. La niebla cubre el sombrío páramo en el que habito y a lo lejos, en la oscuridad que me envuelve, diviso luces. Parecen fuegos fatuos sobre el yermo paisaje, pero no son más que viajeros, gente que deambula lejos de mi ruta, hacia algún destino útil y señalado.
Francamente dudo que pueda hallar el sendero que me conduzca a casa. Sin embargo, no quisiera perder la esperanza de volver a poner mis plantas en una tierra generosa y hospitalaria, donde las cosas vuelvan a ser fáciles y las noches sean otra vez agradecidas.
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Imagen creada con IA © |
Bienvenida, Auxi. Espero que tu regreso indique que todo está bien.
ResponderEliminarEncontraras la vuelta a casa, la tierra fértil y los cielos despejados.
No lo dudes nunca.
Un beso.
Gracias, cielo. Espero que lo de la bola de cristal se te dé la mitad de bien que lo de la poesía... ;-) Un besote así de grande.
ResponderEliminarJo,Auxi.Sólo espero que tires hacia adelante y encuentres todo lo que necesites.Eres una tía luchadora.No sé qué te pasa pero la vida es un tango y hay que bailarlo.Si necesitas una compañera de baile,aquí estoy yo.Aunque no soy nada del otro mundo,sólo una chica que no quiere ver a nadie triste.Un beso enorme y buenas vibraciones para donde estés.
ResponderEliminarPues me asomaré a la ventana y veré llegar tu barco.Nada me va a hacer más feliz.Y,aunque sea lentamente,pásate por nuestros mundos.Un beso de nuevo.
ResponderEliminarGracias, Agata. Que ganas tengo de llegar y empezar a repartir abrazos. Un beso a toda vela.
ResponderEliminarVainis, no sé qué significa todo esto y decir algo sería aventurarme a especular. Pero... por más encrucijadas que se den piensa que hay un camino delante de ti y que quizás lo esencial es no temerle.
ResponderEliminarCuando te fuiste, esta casa estaba concurrida igual; un sillón, una bella luz y esa música... Mágico.
Besos :)
Celebro leerte y celebro hacerlo con un post tan bonito. Sabes? he oído una preciosa voz en off que pronunciaba tus pensamientos, así como si fuese el comienzo de una película.
ResponderEliminarAy hija, que bien escribes que gustazo leerte, Auxi!!!
BSS
Gracias, Miguel. Debe ser que cuando me fui no quise irme del todo y dejé por aquí una estela, como la del barco que corta el agua... Perdona mi tic de las metáforas marinas, es común entre los que vivimos a la orilla del mar... Por cierto, muchas gracias por lo de "mágico"...
ResponderEliminarGracias, Bohe. Creo que has captado el mismo sentimiento que yo experimenté cuando lo escribí y eso me emociona mucho, pues tuve esa imagen en mi cabeza cuando tomé el lápiz y el papel. Y es que me sentí sumergida en una escena casi cinematográfica, de final de película; sólo que en la pantalla no emergía ningún rótulo que rezase "The End", sino que se trataba de un mal final que yo debía transformar en un principio...