Ir al contenido principal

Sin duda, pequé de ingenua...

Venus y Adonis - Francois Lemoyne
"Venus y Adonis" de François Lemoyne.

Sin duda, pequé de ingenua. Cuando arribaste a mi casa, te tuve por un bonito figurín que embellecería mi vida. Hoy, después de tantos años, me he dado cuenta de que bajo tu piel de Adonis, escondías un corazón yermo y calculador.

Palabras: arribar, calculador, figurín.


Comentarios

  1. Cuanto tiempo sin pasar por tu blog.. ya de nuevo en estos quehaceres de lecturas.. me quedo siempre con tus letras..




    Un abrazo
    Saludos fraternos...

    Mis mejores deseos apara esta semana..

    ResponderEliminar
  2. Debe ser doloroso comprobar que nos hemos engañado tanto con una persona!...más aún si la llegamos a amar...

    El tiempo todo lo cura, aunque parezca que no sea posible.
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Adolfo, eres un cielo. Para mi es todo un honor que vengas por mi casa a decirme cosas tan bonitas, aun más conociendo la exquisitez de tus poemas, que son irreemplazables. Pásame el móvil de tu musa, que la voy a poner en su lugar ;)

    Un beso grande.

    ResponderEliminar
  4. Pues sí, sentirse engañado siempre es doloroso, Mónic. En ese sentido no es difícil identificarse con la protagonista de este microrrelato, porque todos nos hemos sentido engañados alguna vez, ya sea en el terreno amoroso, en el amistoso, en el laboral o en cualquier otro en el que la convivencia sea importante. Unas veces habrá sido culpa del otro, por aparentar algo que no es; otra, culpa de nosotros mismos, por interpretar lo que no es. Pero el caso es que no deja de ser frustrante y doloroso.

    Besos grandes, mi querida Mónica.

    ResponderEliminar
  5. Pues sí, has creado algo tan real que generalmente se transforma en angustia.

    Y bueno, no voy a decir nada de ti y de lo que escribes que ya no sepas.

    Es un microrelato triste, pero un pasaje por los que siempre se pasa o se puede pasar.

    Por cierto no te lo he dicho, pero has dejado esto precioso. Entre las letras, la música y esa serenidad que transmite el blog, toda una delicia.

    Besos

    ResponderEliminar
  6. Bueno, de todo se aprende...¿no?
    me gusta mucho ese cuadro!!!

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. Hola, Miguel. Ya ves que he mudado mi residencia bajo las palmeras y sus habitantes alados; pero sin perder de vista la playa ni la gramola, que por la barra lateral anda.

    Prometo con la mano sobre el poemario de Pedro Salinas que traeré relatos de todos los colores; aunque nunca podré desprenderme del todo de ese poso negro tan intrínseco a mis letras; ya sabes: es mi forma de extraer el veneno... Es como intentar de deshacerme de los adjetivos: una misión imposible...

    En fin, que me enredo...

    Si en el fondo lo que quiero es darte las gracias, por tus visitas y por tus palabras, tan alentadoras y tan dulces siempre.

    Abrazos y besos, mi querido Miguel.

    ResponderEliminar
  8. Hola, mi querida, envidiada y admirada Bohe. Sí que sí, tienes razón: de todo se aprende. Gracias a eso no tropezamos más de cuatro veces con la misma piedra y el hecho de compartirnos es más reconfortante, pues es esa empatía lo que nos hace sentir comprendidos y acompañados.

    Besos y abrazos.

    ResponderEliminar
  9. te entiendo demasiado. Y sabes ?aún a pesar de que soy una adulta y debería haberme acostumbrado ,no puedo hacerlo. Cada vez es como una pequeña herida. Un bs aire

    ResponderEliminar
  10. Vaya! Hasta las heridas pequeñas duelen! Ahí tienes razón! Duelen menos rato, pero duelen!

    ResponderEliminar
  11. Auxi suelo visitar tu blogs semana a semana..... tus escritos y poemas me encantan y muchas veces refleja lo que estoy viviendo. Duele encontrar de la noche a la mañana a un desconocido a nuestro lado....el ser humano es frágil, pero el tiempo nos ayuda a minimizar heridas y desepciones. Ahora estoy disfrutando de los bellos poemas de Mario Benedetti. Seguiré visitándote y buscando tus poemas, deleitándome con las pinturas y la música......se agradece tu blogs, definitivamente, se agradece

    ResponderEliminar
  12. Muchas gracias, Perpeca. Tus palabras me animan mucho. Sé lo bonito que es sentirse identificado con otros bloguers. Cuando me encuentro con algún otro poeta que es capaz de describir mis propios sentimientos me hace sentir acompañada. Por eso, gracias por esa comunión. Bienvenida a mi casa. Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Te doy la bienvenida a mis mares.
Muchas gracias por verter en ellos tus palabras.

Entradas populares de este blog

Convocatoria del 16 de enero | Este jueves, yo pongo el principio

«Denys, que vivía principalmente a través del oído, prefería escuchar un cuento a leerlo; cuando llegaba a la granja me preguntaba: ¿Tienes algún cuento?» Memorias de África, de Isak Dinesen. Todos sabemos que Karen Blixen tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong, y que Meryl Streep la encarnó exquisitamente en 'Memorias de África' como una contadora de cuentos nata, una moderna Sherezade que cautivó con sus historias al cazador y devorador de libros Denys Hatton . En el transcurso de la película, hay un momento en el que Denys solicita a Karen su primer cuento....'Cuando cuento historias a mis sobrinas en casa -lo reta la anfitriona-, una de ellas tiene que proveer la primera frase'... En esta convocatoria, os invito a emular a Karen . Para ello, he preparado una fiesta muy especial. En el salón de actos os esperan 35 Denys ansiosos por incitar a vuestras musas... Cada uno de ellos porta un número. ¿Recuerdan el número que han elegido? Pa

Bruja

La vi  marcharse . Observé sus evoluciones en el viento, sobre el que dibujó media docena de figuras fortuitas, casi erráticas, como las de una hoja a merced de la tempestad. Me sonreí, reconozco que hasta con un poco de sorna. Sin embargo, pronto comprobé con horror que no había rastro alguno de inquietud en su semblante; ella estaba aprendiendo a volar sola. Entonces temblé como un niño asediado por las pesadillas, albergando la inequívoca certeza de que, por más que horadase su anatomía con mi mirada, esta vez ella no volvería la vista a atrás. Palabras: inquietud, marcharse, evolución. Albert Joseph Pénot | 'Départ_pour_le_Sabbat' (1910)

Este jueves, un relato: El regalo

Este jueves intercambiamos regalos en casa de Judith . Con manos firmes al tiempo que sedosas, extrajo el artilugio cardiaco de su cavidad y lo depositó en la caja. Sin envoltorio, sin cintas de colores, sin tarjeta, sin dedicatoria, lejos de la parafernalia que les eran propios, aquella fría nevera de plástico guardaba ahora en su interior el mayor de los regalos. Hygeia, detalle de 'Medicina' de Gustave Klimt Texto con todos los derechos reservados