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El enemigo

“Me sentaré a la puerta de mi casa para ver pasar el cadáver de mi enemigo” Proverbio árabe.



Me miras
sucia y magullada
y menosprecias
mi menudencia, mi candidez.
Tu autocomplacencia te hace reír
por encima del hombro,
observando mis pies descalzos
sobre el inhóspito paisaje.

Sin embargo,
¿qué tienes tú?
Esa mueca amable de la inconstante Fortuna.
¿Y qué piensas hacer con ello?
Derribarme quizá.
Derribarme hoy.
Derribarme una y otra vez.
Derribarme mientras que tus dioses así te lo permitan.

Mas no podrás con ello vencer
a todo el ejército
que palpita en el abisal dominio
esperando a levantarme.
Si osaras
acallar tu propia voz
por un momento
llegarías a oír
su latido en las raíces,
en el barro que piso,
en las parpadeantes estrellas que me amparan,
en el tuétano del hueso,
en los átomos,
en la sangre,
en la fibra cardíaca
de todos aquellos
que me han dado su amor.

Cándida, menuda, magullada y sucia,
mi alma, curtida en mil batallas
y amada hasta la locura,
esperará con paciencia
el preciso instante
en que la Fortuna
pose su sonrisa
en otro lugar.

Battle, de Elsie Russell
Battle, de Elsie Russell

Texto con todos los derechos reservados

Comentarios

  1. ...y será el peso del amor y la verdad, no el de la venganza, el que ponga a cada quien en su justo lugar...
    Un texto tan contundente en contenido como en simbólica reivindicación.
    =)

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    Respuestas
    1. Sí, mi querida Mónica. Es gratificante ir a dormir sin remordimientos, dejando al tiempo que se cobre las afrentas, pues el tiempo suele acabar colocándolo todo en su lugar... Aguardas un poco y cuando llega el tiempo de la cosecha, cada cual ha de recoger lo que sembró...

      Eliminar
  2. ya sea una lucha literal o metáforica, la guerrera literal o metafórica parece tener la intención de levantarse, cuando tenga la oportunidad.

    ResponderEliminar
  3. Me gusta, acabo de descubrir tu blog a través de la blogoteca de 20 min.!! te sigo

    ResponderEliminar

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Muchas gracias por verter en ellos tus palabras.

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